Descalificaciones contra las minorías sexuales, abusos laborales, discriminaciones de género o de etnias, botar basura en la calle. Todas esas son sólo algunas de las acciones que dañan nuestra convivencia como sociedad. Según la encuesta Respeto y Cultura Democrática, efectuada en 2008 por Genera, el 81 por ciento de los chilenos no cree que nuestro país sea respetuoso y más del 73 estimó que la gente no nace merecedora de respeto, sino que hay que ganárselo.
Prejuicios y conceptos errados, que derivan en las faltas antes mencionadas, para cambiar esta mentalidad “irrespetuosa” que tenemos los chilenos, la ONG Genera lanzó la campaña “Mas Respeto”, la cual busca estimular el buen trato entre personas, grupos e instituciones.
Con afiches en la calle y en el metro y spots en medios de comunicación, Genera quiere instalar en el debate público que el respeto es un derecho y una responsabilidad ciudadana. Para la directora ejecutiva de la entidad, María Eugenia Díaz, lo fundamental es cambiar el concepto de que el respeto es un privilegio de pocos y un pilar esencial en esta tarea es garantizar más y mejor los derechos ciudadanos. Y es en
este punto donde para Genera es vital la existencia de la Defensoría de las Personas.
La presidenta de la Comisión Defensora Ciudadana, Danae Mlynarz, quien estuvo presente en el lanzamiento de “Más Respeto”, valoró que en la campaña se entregue un apoyo explícito al proyecto de la Defensoría de las Personas, el cual lleva ya más de 3 meses estancado en la Comisión de Constitución, Legislación y Justicia del Senado. Para la asesora presidencial, “no es posible hablar de tolerancia si en nuestra sociedad no tenemos una institución que nos defienda de los abusos”, por lo que hizo un nuevo llamado a la ciudadanía para que en este año electoral emplacen a los parlamentarios que los representan, preguntándoles si ellos realmente quieren que exista una instancia que los defienda cuando sus derechos son vulnerados.
Mlynarz además llamó a los parlamentarios a aprobar a la brevedad el proyecto de Ley contra la discriminación, sin modificar el carácter sancionatorio de la iniciativa, “o de lo contrario la ley sería sólo un adorno”, sentenció la autoridad.